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Arbolillo
(Por Pepegranada)
El método de captura de
arbolillo, requiere unas condiciones meteorológicas con tiempo frió,
Con ausencia de viento y lluvia. La temporada de este arte empieza a
mediado de octubre, Periodo otoñal. Los lugares que se eligen son
parajes donde debe estar despejado de árboles y arbustos debiéndose
separar los arbolillos si hay más de uno. El arbolillo que se
utiliza en Andalucía es diverso hay varios modelos según la
providencia y el método varía según la zona. El arbolillo
tradicional es una especie de paraguas que lleva 18 a 28 varales
según al capturados le guste. En las puntas de los varales se pone
una especie de canuto o zabuco, para después colocar encima los
espartos con su correspondiente liria de ajonje. Hay que decir en
este tema, que la liria que no sea de este tipo, está totalmente
prohibida. Una vez colocado el arbolillo se pasa a colocar los
reclamos, cada capturador tiene sus propios métodos, uso los colocan
bajo del arbolillo, otros dentro y otros fuera en sus
correspondientes reguetones colgados, una ves colocado todos nos
retiramos y esperamos que amanezca y empiece a cantar los reclamos.
Tengo que decir que es un disfrute ver a los reclamos llamar a los
pájaros que vuelan y como los atraen donde están ellos. Algunos
pájaros al sentir cantar a los reclamos se posan sobre los espartos
y perdiendo el equilibrio caen al suelo, se van acogerlo y con mimo
se limpian con un quita liria especial, que ya se vende en las
pajarerías. Algunos lo hacen a la antigua con aceite o tierra para
quitar la liria de las plumas. Cuando llega la media mañana y el sol
ya empieza a calentar, se suele quitar el arbolillo por que la liria
empieza abrillantar y derretirse. Bueno esto es más o menos como se
hace y como yo sé espero que os haya dado una idea de cómo lo hago y
espero que os guste. Un saludo a todos los silvestritas que les
gusta la captura de este arte y en general.
REDES ABATIBLES
( por majesan )
Las Redes abatibles son
artes de captura selectivas y no masivas precisamente porque
permiten al silvestrista seleccionar el tipo y el número de
ejemplares a capturar, y una vez capturados ser devueltos al medio
natural sin el menor daño, consiguiendo con esto una selectividad
absoluta. No obstante, dentro de las Redes abatibles existen
diversos tipos y usos que hacen subir o bajar ese grado de
selectividad. Me refiero al uso de Redes abatibles para su uso en la
época estival o bien su uso en la otoñal, llamadas "caza al agua" o
"caza al paso", respectivamente. La diferencia entre estos dos tipos
de captura, radica en el lugar de su colocación. Mientras la "caza
al paso" se realiza en terrenos abiertos, la "caza al agua" o como
se conoce en algunos lugares "redes para la época de los bebederos",
se realiza precisamente en los aguaderos, pequeños arroyos y charcos
naturales. El tamaño de estas redes suele ser mucho más pequeño que
las utilizadas en la época otoñal. Como es evidente, en las redes
para aguaderos, nos pueden entrar en la red cualquier pájaro que
tenga sed, no pudiendo evitar que estos entren en la misma. No
obstante, debido a su selectividad, es el silvestrista con buena
ética deportiva, y por supuesto buena fe, el que decide cuando
"atrapar" las especies autorizadas, y cuando no lo debe hacer. Nunca
se debe olvidar que la selectividad de cualquier arte de captura,
siempre está condicionado por la ética deportiva, es decir, el buen
uso o mal uso de las autorizaciones siempre está sujeto a la buena o
mala fe de quien practica la actividad. Esto mismo ocurre con
cualquier actividad humana. En cuanto a los materiales que componen
dichas redes, sean al agua o al paso suelen ser siempre los mismos,
con alguna que otra diferencia según la zona. Como siempre resulta
un poco complicado de comprender el funcionamiento de las redes
abatibles, para aquellas personas que no son aficionados, explicaré
muy generalmente estos términos y adjuntaré imágenes con las cuales
será más fácil de entender. En primer lugar se componen de dos
bandas, mallas o paños de red cuyo ancho y largo puede variar
aleatoriamente, el cordel que enhebra las mallas llamado "el
encordonado", cuatro varales que normalmente suelen ser de madera de
haya u otra de similar dureza, también son variables en altura,
según el tipo de red abatible que más adelante explicaremos, que
accionan dichas mallas, a las cuales se fijan con nudos dobles por
su parte superior,
 

Cuatro tirantes o dos
según zona, los cordeles o cordones en V, variables en número que
funcionan en palanca levantando la red del suelo y por último y
fundamental, el tiro, cuerda gruesa de cáñamo que acciona todo el
montaje.

Para fijar
los paños de red al suelo se utilizan unos clavos preparados al
efecto,
 
Igualmente se utilizan
clavos especiales para colocar los matreros de los cuales ya
hablaremos más explícitamente, o para dar mayor tensión a la red
como es el llamado "palo de la U" , utilizado para tensar la red
desde la parte trasera,

Así como" tirantes de
goma" que reducen el esfuerzo a realizar cuando el capturador es un
aficionado muy joven, o mayor, o simplemente no desea realizar
esfuerzos innecesarios.
 
Por supuesto, todo buen
silvestrista va bien equipado con guantes, martillos, linternas,
hazadas, para la limpieza del lugar de captura, y algún que otro
utensilio que se pueda necesitar como cojines para sentarse,
pequeñas sillas, etc. En cuanto a la forma de colocar dichas redes,
es variable según la geografía. Se distinguen dos tipos de redes, la
llamada RED HEXAGONAL o NAPOLITANA cuya forma de montaje resulta
como la palabra indica "hexagonal" cerrando sobre el cabezal de la
red, y la RED DE LIBRO o CASTELLANA, que cierra las dos bandas
rectangulares con una doble tijereta o tirantes. La primera se
utiliza en Ceuta y la provincia de Cádiz, y la "red de libro" en el
resto de España, salvo excepciones.
 
 
Un aspecto fundamental
para el buen desarrollo de la jornada de capturas es la elección del
lugar. Entre los aficionados hay verdaderos expertos en decidir el
lugar exacto de captura según las condiciones climatológicas de cada
momento. Normalmente se buscan terrenos despejados de arbustos donde
se coloca el arte de captura con los correspondientes matreros,
cimbeles y reclamos, colocándose las mismas desde bastante pronto,
casi siempre de noche.

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